Tras dos siglos de intentos fallidos, los científicos por fin han logrado cultivar dolomita en el laboratorio, resolviendo un rompecabezas geológico de larga data. Descubrieron que el crecimiento del mineral se estanca debido a diminutos defectos; pero en la naturaleza, esas imperfecciones se van eliminando con el tiempo. Al imitar este proceso mediante simulaciones precisas y pulsos de haz de electrones, el equipo consiguió un crecimiento cristalino sin precedentes. El hallazgo podría transformar la manera en que se fabrican materiales de alta tecnología.
Leave a Reply