Bajo el Rift de Turkana, en África oriental, los científicos han descubierto que la corteza se está adelgazando hasta un punto crítico, lo que sugiere que el continente se está separando gradualmente.
Este proceso de “estrangulamiento” marca una etapa avanzada del rifting que, con el tiempo, podría conducir a la formación de un nuevo océano dentro de millones de años.
Sorprendentemente, las mismas fuerzas geológicas que están dividiendo la tierra también podrían explicar por qué la región alberga un registro fósil tan rico.
En lugar de ser la cuna de la humanidad, Turkana quizá sea simplemente el lugar donde la historia se conservó mejor.